• Un ejemplo de profesionalismo
  • “Cuando se acabe el hambre de ganar, será el momento de parar”
  • “He tenido suerte de estar en el lugar correcto en el momento correcto”
  • “Hoy mi gran desafío es sostener la velocidad en la cancha”
  • “Los jugadores deben tener la claridad de que la forma de entrenar, es la forma en que se compite”
  • “Entrenas como quieres jugar y entonces es posible jugar como entrenaste”
  • “La clave de la altura e son entrar en pánico
  • “Las canchas rápidas no permiten un adecuado desarrollo técnico”
  • “Hay que animarse y salir de casa para alcanzar el éxito deportivo?

Por: Juan Carlos Santacruz
El australiano David Palmer a sus 32 años es una verdadera leyenda del squash moderno con 5 títulos del British Open, dos títulos mundiales, 50 finales de PSA, 24 títulos profesionales, No. 1 del ranking mundial y nada menos que más de cien meses consecutivos entre los mejores 10 jugadores del mundo completan un palmarés difícil de repetir por jugador alguno en los próximos años.

Palmer no es solo un exitoso jugador, sino que además tiene una enorme claridad conceptual sobre el deporte, la disciplina, la dedicación y la perseverancia, con claros criterios que permiten definirlo como un profesional en su máxima esencia.

La claridad y contundencia de sus ideas y conceptos lo muestran fuera de la cancha con la misma efectividad con la cual genera resultados dentro de ella. Es directo, sincero, amplio, reservado con su vida personal, pero claro en compartir sus ideas y conceptos.

De convicciones firmes, Palmer vive en Boston, donde comparte con su esposa y dos hijas una vida familiar que es para él su principal motivación en la vida. Sus pequeñas hijas Kayla de 3 años y Miley, quien nació apenas hace un mes son su inspiración. Su rostro se ilumina cuando evoca su recuerdo y sostiene que es difícil separarse de sus tres mujeres mucho tiempo, pero también es consciente que el tiempo que está a su lado es mucho más valioso que el de un trabajador tradicional que debe ir a la oficina. “La calidad del tiempo que les dedico es lo importante”, señala, pero enfatiza que siempre quisiera estar más tiempo para compartir con su esposa e hijas.

Dice que seguramente Kayla y Miley jugarán squash, y aunque no las ve como jugadoras profesionales en el futuro, sostiene que si ese es el camino que van a buscar sabrá apoyarlas, porque claramente dice “el deporte es un camino para hacer personas mejores”.

Palmer debutó como profesional en 1994 y desde el año 2000 ingresó al exclusivo grupo de los 10 mejores del mundo. Desde entonces siempre ha permanecido en ese grupo, siendo el único jugador del planeta en lograr ese record envidiable, más de 100 meses consecutivos en el top ten. 15 años como profesional y frente a la irrupción de nuevos jugadores muy jóvenes con gran futuro, es imprescindible preguntar cuándo será momento del retiro. Palmer es categórico en afirmar que el momento será cuando el hambre de ganar, que aún mantiene intacta, se haya acabado. “Ese es el momento de parar”, sostiene y afirma que su aspiración es al menos intentar seguir jugando como profesional hasta finales de 2010, pero que si para ese momento sigue haciendo parte de los 10 mejores del mundo, estaría en disposición de revisar ese pensamiento.

LOS COMIENZOS

Palmer empezó a jugar en su país natal Australia a los cinco años. Lo iniciaron sus padres, quienes ya jugaban squash en un país que ha sido potencia mundial desde la década de los 60s. A los 17 años debutó como profesional y en 1995 conquistó su primer título juvenil para menores de 19 años. Ya para ese entonces figuraba 69 en el ranking mundial e inició una vertiginosa carrera, la cual, gracias a su profesionalismo, lo catapultó a los mejores lugares, manteniéndose por una década como uno de los símbolos más importantes del squash moderno.

RESPUESTAS CONCRETAS A PREGUNTAS

Cuál es el secreto para ser uno de los mejores jugadores del mundo?
El trabajo duro, el buen manejo de los entrenadores y la suerte de estar en el lugar correcto en el momento correcto.

Cómo mantenerse vigente con los años?
La constancia y el entrenamiento. No es fácil, pero hay que ser inteligente. No se trata de hacer largas jornadas de entrenamiento, sino la calidad de los programas específicos.  He descubierto que con la edad no necesito entrenar demasiado, no es necesario que sean largos tiempos como antes, es
importante mejor ajustar los tiempos con una estrategia de calidad  en las rutinas.
Hoy me mantengo después de los 30 años gracias al entrenamiento y a la preparación; a que he sido un deportista con pocas lesiones y he logrado acumular experiencia. Me mantengo fuerte y concentrado y hoy mi gran desafío es sostener la velocidad en la cancha. Esa es una de las claves del rendimiento para el éxito.

Cómo se debe entrenar?
He logrado aprender a entrenar con calidad. Esa es la clave. Es mejor dedicar 30 minutos al ciento por ciento, que dos horas al 70 por ciento. He visto muchos jugadores que no entrenan de manera correcta y luego intentan jugar correctamente. Los jugadores deben tener la claridad de que la forma de entrenar, es la forma en que se compite.

Cómo se entrena correctamente?
Hay que establecer metas para el entrenamiento. El squash es un deporte de repetición, de memoria muscular. Hay que repetir un tiro miles de veces para poder hacerlo en el momento preciso. Entrenas como quieres jugar y entonces es posible jugar como entrenaste.
En un 9-9 en el quinto game puedes tirar un nick cruzado con confianza solo si lo has entrenado, pero no en la devolución del saque. Si construiste el punto, lo trabajaste y la pelota está en el lugar correcto, hay que tirar el nick cruzado con confianza. Si lo entrenaste sale.

Por qué decidió venir a Bogotá?
Tengo como objetivo intentar ganar el USA Open en Chicago en la primera semana de septiembre y después conquistar otro título del British Open en Manchester en la segunda semana de septiembre. Al revisar el calendario pensé que jugar en la altura sería para mí muy beneficioso para llegar mejor preparado a esos torneos.

La altura parece ser un riesgo para los grandes jugadores. Muchos no logran asimilar el tema de la altura. Usted qué piensa de la forma cómo debe enfrentarse el reto de la altura?
Un deportista debe estar preparado para las diferentes condiciones y desafíos. No obstante, hubiera sido ideal llegar con una semana de anterioridad. Pero todo depende de la forma cómo lo afrontas mentalmente.
A todos les afecta de manera diferente, pero es inevitable que en algunos momentos te quedes sin aliento. La manera cómo se manejan esos momentos mentalmente es lo que te abre el camino del éxito.
En el momento en que se empieza a sentir esa falta de aliento, dolor de cabeza, presión en el pecho, ardor en el estómago, no se debe entrar en pánico y menos forzar el juego como respuesta. Cuando uno se siente cansando, instintivamente empieza a intentar tiros ganadores, pero esa no es la mejor salida. Hay que entender que la sensación es temporal y entonces será oportuno bajar el ritmo, mantener la calma, mentalizarse y buscar la energía para continuar. Si estás bien preparado siempre lo vas a conseguir.

Cómo ve usted a los jugadores de Sudamérica? Tiene posibilidades de hacer parte del grupo exclusivo de los topten?
Sudamérica ha tenido muy buenos jugadores, pero no en gran cantidad. Eso se debe al tipo de canchas en que juegan, porque no son como en las que se juegan los grandes torneos. Las canchas acá son muy rápidas, la bola rebota mucho e incluso patina. Esas características no permiten que el jugador pueda desarrollar una técnica adecuada. Incluso en una cancha de estas características no se alcanzan a apreciar los buenos tiros.
Aquí se aprecia más el tiro bajo y largo que el tiro preciso con calidad. Por esas razones los jugadores buenos en canchas rápidas tienen gran dificultad para demostrar sus capacidades en canchas frías y lentas y sienten frustración cuando deben enfrentarlas.

Cuál es entonces el tipo de canchas que deberíamos tener?
Las características de las canchas deben ser otras diferentes. Los pisos deben ser blandos y no duros como en la mayoría de canchas; además deben ser enfriadas con aire acondicionado y las paredes nunca deben brillar como sucede con las canchas que estamos viendo. Las paredes deben ser mate con una mínima rugosidad. Si las canchas tuvieran estas condiciones para los jugadores que entrenan en este medio no sería tan extraña la competencia en otros lugares.
Estoy convencido que en este escenario se puede permitir el impulso de un squash mucho más competitivo en América Latina. Vea usted por ejemplo a Borja Golan. El ha sido capaz de ingresar al grupo privilegiado de los mejores del mundo porque ha entrenado habilidades técnicas que antes no tenía.
Pero adicionalmente a entrenar en canchas lentas y frías, es tremendamente importante que los jugadores que tienen aspiraciones profesionales se vayan de la casa y aprendan y compitan en Europa. Hay que animarse a salir de la casa, eso sí garantiza el progreso.

Después de 15 años como profesional usted es un hombre rico?
La verdad he logrado vivir cómodamente, pero siempre he tenido que pagarme todo. Nunca he recibido apoyo de ningún instituto, de ninguna organización gubernamental. Todo me lo he pagado yo mismo y he conseguido lo que tengo gracias a mi dedicación y esfuerzo. Veo con admiración a aquellos jugadores que tienen condiciones de apoyo de sus países o institutos. Deben aprovecharlo. Yo nunca lo tuve.

Cuándo usted se retire del squash profesional a qué se va a dedicar?
Tengo dos opciones. Me quedo en Estados Unidos como entrenador o regreso a mi natal Australia a iniciar una academia o instituto de aprendizaje del squash como deporte. Esa opción tengo examinarla en el momento oportuno.


LA DESPEDIDA

Conversar con Palmer se hace interminable, quisiéramos más tiempo. Su charla es profundamente enriquecedora, como su talante y su claridad conceptual.
Al final se despide con su amabilidad característica, agradece el momento y se incorpora con su figura atlética que lo identifica con claridad gracias a su estatura, golpeando siempre la punta de sus zapatos tenis al iniciar sus pasos, como lo hace en su rutina antes del servicio. Y es que su tamaño y expresión muscular, sin ser excesiva, claramente intimidan en la cancha. Todos, el jugador que es su rival o quienes lo ven, piensan cómo hacer para pasarlo. En la cancha se desenvuelve con una flexibilidad, soltura y velocidad sorprendentes. Todos sus golpes son fáciles, hace de una práctica evidentemente difícil, un gesto tan dúctil, tan medido, tan generoso en actitud que se ve demasiado sencillo. Quizá porque la grandeza de los grandes esta en hacer sencillo lo que otros deliberadamente hacen complicado.

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